La bajás cuando te acordás. O sea: ahora.
Descongelador inteligente de mesada
el fuego empieza antes de la hornalla
Sin microondas, sin agua caliente, sin bordes cocidos: BRASA le saca el frío a la pieza en vez de meterle calor.
El viaje
La pieza sale dura como piedra. Y apenas toca la mesada, se envuelve en una capa de su propio aire helado que queda pegada a la superficie.
Esa capa es un aislante: bloquea el calor del ambiente. Por eso una tira de asado puede pasarse cuatro horas afuera y seguir congelada en el centro.
Un flujo de aire barre la capa helada y la renueva sin parar, mientras el sensor mantiene todo estable. La pieza termina como si la hubieras bajado a la heladera la noche anterior.
Probalo acá
Eso es todo el secreto: correr la capa helada que frena el descongelado. En esta foto lo hacés vos, frotando. En tu cocina lo hace BRASA solo, con aire, y sin que muevas un dedo.
Frotá la escarcha con el dedo o el mouse
Eso mismo hace BRASA, solo.
Ingeniería
Tapa que cierra el circuito
Rejilla de flujo de aire
Sensor de temperatura NTC
Placa de aluminio M2
UVC + plasma
Bandeja de drenaje perforada
Los packs
Una cena, contada
La bajás cuando te acordás. O sea: ahora.
Tapa puesta. El circuito de aire hace lo suyo.
Un interruptor. Nada más que configurar.
Elegís el tiempo y te vas a vivir tu vida.
Se dice en las mesas
Lo prendo, me baño y cuando salgo está listo.
Marina G. · Rosario
Bajá lo que quieras, cuando te acuerdes.
Conocé BRASA